Estrategia de producto y discovery

Investigación, prototipos y un alcance que se puede cotizar.

Lo que sale es un backlog, las integraciones de las que depende y una estimación con sus supuestos escritos, producida por el mismo equipo que lo construiría.

Qué te llevas al final

Cinco cosas, y cada una es un objeto que alguien puede usar, no la descripción de lo que hicimos.

Tres respuestas que esto puede dar, y una nos cuesta el desarrollo

Un discovery que sólo puede terminar de una forma no es un discovery. Es la primera factura de un proyecto que ya estaba decidido.

  1. Constrúyelo, y éste es el orden

    El concepto se sostiene, las integraciones son alcanzables y el trabajo puede empezar. Lo que agrega el discovery es la secuencia: qué release va primero, de qué depende y cuánto cuesta la primera.

    El caso habitual, y el que todos planifican.

  2. Construye menos

    A veces una parte de lo que se pidió ya existe como producto maduro, e integrarlo cuesta una fracción de construirlo. A veces la primera release sólo necesita un tercio del alcance para valer la pena. Las dos respuestas achican el proyecto.

    En una plataforma para pacientes que necesitaba consultas por video, recomendamos integrar un proveedor especializado en vez de construirlo desde cero.

  3. Todavía no

    La idea es clara para quienes la tienen y no está probada con quienes la usarían. Entonces la salida honesta es un prototipo y un conjunto de hallazgos, y el desarrollo espera a que vuelvan.

    mEMR llegó con un concepto de producto liderado por médicos. Hicimos la investigación y construimos prototipos de alta fidelidad para probarlo con médicos y pacientes antes de escribir una línea de código.

Cuándo vale la pena hacerlo

Tres situaciones donde el costo de enterarse después es mucho más alto que el costo de enterarse ahora.

Preguntas que nos hacen antes de la primera llamada

  1. ¿Podemos ir directo a construir?

    Muchas veces sí. Si el producto se entiende, las integraciones se conocen y alguien ya probó el concepto con quienes lo van a usar, el discovery sería papeleo. Preferimos decirlo antes que vender una fase que no cambia nada.
  2. ¿Tenemos que construirlo con ustedes después?

    No. Lo que sale es tuyo: el backlog, la estimación, el prototipo y el razonamiento detrás de cada prioridad. Está escrito para entregárselo a quien lo construya, incluido tu propio equipo.
  3. ¿Cuánta investigación alcanza?

    La suficiente para cambiar una decisión que todavía está abierta. Un estudio que llega después de tomada la decisión, o que no podría haberla cambiado de ninguna manera, es un costo sin retorno, y es la razón por la que la investigación tiene la reputación que tiene dentro de los equipos de producto.
  4. ¿Y si ya sabemos qué queremos construir?

    Entonces el trabajo útil no es validar, es secuenciar y dimensionar: qué va primero, de qué depende y cuánto cuesta. Ése es un proyecto más corto y lo cotizamos como tal.

Cuéntanos en qué estás por gastarlo.

En una sesión de trabajo de 45 minutos te decimos si esto necesita discovery, qué querríamos averiguar primero y qué cambiaría la respuesta. Trae la idea y la fecha que tiene atada.